domingo, 22 de septiembre de 2013

Más tomates; Basia

Estamos de enhorabuena y parece que aquellos tomates de la Huerta de Carabaña de los que hablaba hace ya unos cuantos post (y que parece ha sido fuente de inspiración para uno de los críticos más multidisciplinares del sector gastronómico) no son una excepción.

El final del verano me ha regalado con otra variedad excepcional, esta vez el llamado "Basia"  procedente de Huesca. Lo primero que llama la atención es lo irregular de sus formas, la aparente falta de brillo en su exterior y...su tamaño. El ejemplar que ilustra este post debe rondar el kilo de peso y los que he comprado en las últimas semanas superan en todo caso los 250 gramos. Un tamaño que invita a compartir, hasta que se percibe el aroma, se prueba, y entonces el ejemplar, sea del tamaño que sea, desaparece como por arte de magia sin que nadie en la casa haya podido compartir la experiencia.

A pesar de las marcas rugosas que surcan la parte inferior y superior, la piel es casi imperceptible y evita la siempre tediosa tarea (cuando no hay escaldado de por medio, claro) de pelar el tomate. Algo similar sucede con las pepitas, disimuladas en el carnoso interior y apenas presentes.

Como sugerencia de consumo, esta vez la solución es fácil; temperatura ambiente, el corte que cada uno prefiera, el mejor AOVE y unas lascas de sal. Ni más ni menos.

Por último y como no podía ser menos, comprobarán en la etiqueta dónde apurar la temporada (corran, corran...). Frutas Charito es el lugar.

Que lo disfruten.

@ladespensadeJAC