lunes, 4 de marzo de 2013

La ruta del desayuno (II): Café Pino

Me declaro fan de los negocios de Miguel Arias. Creo que he estado en (casi) todos, tanto en Madrid como en Palma de Mallorca y son seguramente los locales que más visito a lo largo del año ya que tienen, entre otras cualidades, un horario ininterrumpido de cocina que son un valor seguro ante imprevistos (o si uno no aprecia especialmente la dictadura social de los horarios "normales") y un nivel culinario notable dentro de la sencillez de las propuestas.

En ese conjunto de imprescindibles negocios, me gusta especialmente Café Pino como sitio básico para los desayunos del fin de semana. El local es agradable en invierno aunque su terraza se vuelve adictiva en cuanto las temperaturas lo permiten y se pueden prescindir de los calentadores (e incluso mantas en las sillas) con los que equiparon el local hace algún tiempo.

El ambiente es agradable (bueno, seguro que alguno lo definiría de otra forma), el servicio atento y cordial y la carta versátil y suficientemente amplia para confeccionarse un desayuno o mejor aún, un "brunch" (aborrezco la palabra) a medida de los más variados gustos y apetitos.

A modo de ejemplo, he resuelto alguno de mis últimos desayunos con unos simples molletes tostados y regado con un buen aceite LA, otro día en el que íbamos con el apetito afilado decidimos atacar la estupenda tortilla, las empanadillas y rematar con unas pizzas (sí, sí, para desayunar...) y en la última de mis visitas no pude resistirme al tumbet que anunciaban como plato del día en las mesas y que por supuesto estaba disponible a la hora del desayuno.

Ya saben, si están bien conectados con la zona norte de Madrid y quieren desmentir a aquellos que piensan que en la Capital del Reino no se desayuna bien, no lo duden.

Ah, y si de lo que les he contado, el tema del "ambiente" es lo que menos les seduce, basta con dar un telefonazo y avisar que le preparen lo que quieran para poder llevárselo a casa.

@ladespensadeJAC