domingo, 16 de diciembre de 2012

Tarta Sacher

Estamos en fechas navideñas y este postre, por tradición familiar, es algo que no falta en alguna de las comidas señaladas.

Sin embargo y gracias al viaje a Viena de hace unos días, pude probar "el original". Imagino que el volumen actual, que supera las 300.000 unidades anuales ha obligado a incidir mucho en aspectos como la conservación en detrimento del sabor, pero aún así, degustar una (o varias) porciones, siempre acompañadas de nata, en alguno de los cafés del Hotel Sacher, es directamente impagable.

Casi doscientos años de historia acompañan a una receta que se basa en el bizcocho con chocolate, la mermelada de albaricoque en el centro y rodeando la tarta antes de cubrirla completamente con chocolate negro.

Debido al registro de la propiedad intelectual, sólo es posible tomar la auténtica en el hotel homónimo aunque salvando la denominación, se puede probar también en el magnífico y vecino Demel, cuya visita, aunque sólo sea para contemplar la pléyade pasteleros trabajando en directo en su obrador, merece la pena. A mí me fue imposible hacerme con una mesa pero eso no fue óbice para disfrutar un rato con la observación del trabajo de batir y amasar, mientras el olor a mantequilla y chocolate invadía el ambiente.

También es posible encontrar una buena variante en la tarta Imperial del Café Imperial, aunque en este caso se prescinde de la mermelada y el chocolate negro deja paso al chocolate con leche. Sea como fuere, otra buena opción para los más golosos.

Como ir a Viena requiere de cierta planificación ( y presupuesto), dos opciones en Madrid; la primera, pedirla por internet con unos costes de envío relativamente asequibles, sobre todo para las unidades de mayor tamaño o pasarse por la pastelería V de Viena en el Mercado de San Miguel.

Si prueban éstas u otras, cuéntenlo por aquí y mientras tanto, ¡Feliz Navidad Gourmet!.

@ladespensadeJAC