miércoles, 26 de octubre de 2011

La tienda del Mesón los Rosales

Siguiendo la opinión popular de dedicar el próximo post sobre una tienda en vez de un producto, vamos a rizar el rizo y salirnos del circuito habitual de Madrid o las grandes capitales.

Habitualmente viajo por carretera y salvo honrosas excepciones, las posibilidades de aprovisionamiento de víveres de calidad, al menos en los márgenes de las principales autopistas nacionales, es poco menos que una rara avis.

La A3 no iba a ser en eso una excepción hasta que hace un par de años, por casualidad y buscando sin demasiada esperanza un sitio dónde reponer fuerzas, justo a la altura del km. 175 (sentido Madrid) encuentro un  local llamado Mesón Los Rosales. Mi extrañeza comienza desde el mismo momento que quiero franquear la puerta de entrada y encuentro un letrero que dice "no se admiten autobuses". Raro, ya que entiendo que cuando en esa ruta ese tipo de aprovisionamiento masivo debe ser la principal fuente de ingresos de la mayoría de los locales similares (a priori) a éste.

Sin embargo, el misterio se disipa nada más traspasar el umbral. Como el objetivo de este nuestro blog no es el de las barras y restaurantes (aunque en confianza, no salgan sin probar lo que allí se sirve), simplemente hace falta orientar la vista hacia la zona de tienda y misterio resuelto.

Hay que frotarse los ojos y mirar dos veces antes de comprobar la enorme variedad de productos de calidad a la venta, con especial énfasis en los escabeches, los quesos manchegos, los embutidos de caza, el surtido de aceites premium e incluso, la fantástica bodega repleta de vinos de la zona (Utiel-Requena, por ejemplo), manchegos, madrileños e incluso portugueses, todos impecablemente clasificados y con referencias difíciles de encontrar incluso en tiendas especializadas de mucho renombre. Ah, y con precios realmente "suaves".

Si les pilla de paso, dejen espacio en el maletero, llénenlo aquí y que ustedes lo disfruten.

Mesón Los Rosales
Autovia A3, KM 175, 16710 Atalaya del Cañavate 969 38 14 47

(Podéis seguirnos en twitter @ladespensadeJAC)

miércoles, 12 de octubre de 2011

Tomates Huerta de Carabaña

Encontrar un tomate con sabor a tomate más que una perogruyada parece la búsqueda del santo grial gastronómico.

Todos recordamos sabores intensos de tomates maduros, a veces recién cortados que hoy llevan a pensar si nuestra memoria es tan selectiva que realmente creamos artificialmente esos sabores o bien las sobreexplotaciones, los pesticidas y sobre todo, la dichosa manía de recogerlos antes de tiempo y dejarlos madurar fuera de la mata son los responsables de la anulación casi completa del sabor.

Es cierto que algunas variedades, sobre todo el raf, poseen una regularidad mayor pero también es cierto que con precios que a veces superan los 10 euros por kilo, los experimentos basados en el "prueba y error" deben reducirse a la mínima expresión.

Al final he tenido la suerte de probar algunos tomates sabrosos provenientes de Segovia, del País Vasco, de Zamora, pero casi siempre han sido de manera aislada y estacional por lo que no puedo recomendarlos de manera genérica, ni siquiera la temporada idónea de cada uno de ellos.

Una excepción con la que me encontré hace unas semanas en ese pequeño reducto de la regularidad que es Frutas Charito (claro ejemplo de que es preferible limitar la gama de productos a cambio de ofrecer una elevada calidad media en lo que está disponible) con unos tomates de una zona de la provincia de Madrid, Carabaña, famosa en su día por los beneficios terapeúticos de su agua. Ya tenemos un buen punto de partida.

En este caso, La Huerta de Carabaña apunta maneras desde la presentación del producto, en una pequeña caja de cartón que esconde seis unidades del producto de alguna de sus cinco variedades (morao de Carabaña, rosa, corazón del Tajuña, caraca o muchamiel). Maduros, carnosos, de tonalidad oscura e intensa, con sabor "a tomate" que merecen únicamente un pellizco de sal y algo de aceite de oliva (virgen extra, por supuesto).

Si los prueban, comenten que les parecen y mientras tanto, que ustedes lo disfruten.

@ladespensadeJAC