miércoles, 16 de febrero de 2011

Mantequillas

Cuántos de los que ya peinamos canas hemos acompañado el pan con una mantequilla de buena calidad durante nuestra infancia (o no tan "infancia"). De aquellas Reny Picot o Parmalat (la original), pasamos durante la década de los 80 y 90 a grasas pseudoindustriales que llegaban al consumidor final en helicóptero (al menos así lo hacía en el anuncio de televisión) o ese horrible engendro llamado margarina cuyo sabor es capaz de quitar el apetito al más pintado.

Afortunadamente, hoy en día es posible encontrar de nuevo esas mantequillas que nos rememoran (e incluso mejoran) los sabores del pasado, siempre que acudamos a los establecimientos adecuados y por supuesto, paguemos por ellas el precio que su calidad merece.

Tras una personal cata particular les adjunto tres marcas de tres nacionalidades distintas que con certeza no les defraudarán: La francesa Echiré (de estas cosas los franceses saben un rato), la italiana Beppino Occelli y la soriana Camino Real (algo penalizada por la dificultad de conservación y su pronta caducidad). Gold Gourmet y la Accademia del Gusto para las extranjeras o cualquiera de los establecimientos de El Corte Inglés para la nacional son sólo algunos de los lugares donde poder adquirirlas.

Tuesten un buen pan blanco de masa madre, elijan alguna de las tres opciones o mejor aún, las tres, y que ustedes lo disfruten.

martes, 8 de febrero de 2011

Afinar

Seguramente no nos damos cuenta hasta que no reiteramos en la prueba pero tras arduos esfuerzos puedo deciros qué difícil es encontrar quesos en su justo punto en la ciudad de Madrid.

Es cierto que en los últimos años han proliferado establecimientos en los que la variedad de referencias (sobre todo francesas y españolas) era notable pero, ¡qué decir del afinado de los mismos!.

Ni Poncelet, ni la Boulette (en el Mercado de la Paz de Madrid) han satisfecho la demanda de los más exigentes, esos que ya no se dejan impresionar por una vitrina rellena de fourme d´ambert, stilton o epoise aunque afortunadamente eso ha cambiado desde hace apenas 3 meses.

Los Quesos de l´Amelie y más concretamente Javier y su mujer Sandrine, satisfacen a los más exigentes con un número limitado de referencias aunque difícilmente mejor afinadas y con un respeto absoluto por los ejemplares de leche cruda, esos que están vivos y evolucionan, más allá de la eutanasia causada por la pasteurización.

Que ustedes lo disfruten.